Que Hacemos

QUÉ HACEMOS




Qué Hacemos


Nuestro hacer se desenvuelve en base a la acción sanadora del Soplo Creador, el Qi.


Una fuerza, soplo de vida, que crea y asiste todo lo creado. Esta realidad es una visión energética que nos sitúa en una determinada manera de hacer a la hora de dar respuestas sanadoras.

Es la posición del intermediario sanador ante el humano sufriente,y el universo inmediato, para el rescate de ese proyecto de energía, de Fuerza,que en cada ser mantiene la vida y da sentido a su existencia.

Y cuando se altera en sus ritmos y funciones aparece una manera determinada de aviso, de alerta, de anomalía,sobre la estructura, el cuerpo, que se llama enfermedad. Oriente nos define como micro universos, habitando en un macro universo. Creados por el soplo que en el habita en ese vacío infinito, y por lo tanto vinculados, a los ritmos de la creación, que en nuestra existencia nos da la opción de desarrollarnos en la vida.


Las referencias potenciales de la salud están unidas a este hecho universal, y planetario, y la enfermedad es una capacidad que se desarrolla cuando el ser se incapacita ante la realidad de

su existir, ser y estar. Cada cosa tiene su lugar, su función, su motivo de ser, en el caso del humano su estructura esta capacitada para seguir un camino, la vida, y existir.

En base a una vitalidad que cuando esta presente nos lleva a vibrar en la salud, ese cuerpo y sus partes, órganos, entrañas, glándulas, neuronas, hormonas, plasma, sangre, …. es/son, una creación que viene desde la posibilidad de la energía que se hace materia, que se materializa, y es esa Fuerza la que hace posible la función de ese cuerpo.


Cuando actuamos en la via de la sanacion:

Lo hacemos a través de el mapa energético del ser, definido por la tradicional oriental desde hace miles de años, son canales, valles y senderos por donde ese Qi, ese soplo de vida fluyen y se remansa en lugares, los resonadores de luz, pozos celestes o llamados puntos de “acupuntura”. Y a través de este mapa energético recomponemos los ritmos de la vida, del soplo,el y cuerpo, se sana, con su soplo vivificante, que es alma y espíritu.

Y eso es lo que hacemos, desarrollamos una actuación que atiende , desde la óptica de la energía, del Qi, la necesidad de sanar, entrando en comunión con ese micro universo energético que es el ser humano, que partiendo de un diagnostico... podemos animar para rescatarles en su impulso, en su función, para que la energía fluya y el cuerpo ser en alma y cuerpo, se habilite en su historia de vivir.